"No hay lugares": la búsqueda de un espacio… – por Berenice Corti

El martes pasado, 14 de noviembre, tuve oportunidad de presentar el artículo “No hay lugares”: la búsqueda de un espacio artístico para el jazz en Buenos Aires, en las interme3 Jornadas Nuevos Intermediarios Culturales organizadas por el Grupo Transformaciones del Campo Cultural y Clases Medias en la Argentina Contemporánea, del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA.
El evento, que contó con mesas de ponencias y paneles de especialistas agrupados temáticamente, fue realizado en el Centro Cultural Gral. San Martín y el Centro Cultural Ricardo Rojas.

Lo que sigue es el texto del artículo.

“Había aprendido a leer de cierto modo y no podía, ni quería olvidarlo (…)
Me importaba responder las preguntas que, en este sentido,le hacía a los textos y prácticas culturales; me importaba tanto como comprobar y demostrar, imaginar razones, reconstruir aquellas dimensiones de la experiencia frente al cambio cuyas huellas, muchas veces cifradas, enigmáticas o contradictorias aparecen como trazos y recuerdos en los textos de una cultura.”
Beatriz Sarlo

Abundan las anécdotas sobre las crisis de legitimidad artística que han sufrido -desde el vamos- los músicos de jazz, especialmente tras la declinación de las Grandes Bandas y el surgimiento del BeBop. En la película Bird de Clint Eastwood (1988), el personaje de Charlie Parker duda sobre instalarse definitivamente en París, en donde puede tocar en teatros y es recibido por músicos del ámbito académico como Varèse. (Desmond, http://www.tomajazz.com). Miles Davis recuerda en su autobiografía que en la Ciudad Luz era reconocido por círculos intelectuales, lo que lo llevó, entre otras cosas, a componer la banda de sonido del film Ascensor para el cadalso (1957) de Louis Malle. Las razones del desprecio del público norteamericano eran buscadas en las cuestiones raciales: la música de los negros no podía obtener el estatus de disciplina artística, ni ser digna de ser valorada como tal, lo que no parecía un punto problemático para la intelectualidad francesa (M. Davis y Q. Trouppe, 1991, pp. 128-132).
En la Argentina, la circulación del jazz se desenvolvió en otros carriles… […]

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2 Responses to "No hay lugares": la búsqueda de un espacio… – por Berenice Corti

  1. Estimados Jazz Club:

    Deseamos acercar a ustedes nuestro preocupaciòn por lo que esta sucediendo con los espacios pùblicos y los exgerados controles para que los mùsicos puedan trabajar.
    Un socio nos dijo en una oportunidad: “que diferencia hay entre que haya 60 personas cenando y 60 màs tres mùsicos tocando”, sobre todo el pùblico de jazz que es gente que no siente pasiòn por las bengalas ni el tumulto.
    Relamente creemos que al existir interese creados de varios funcionarios en lugares de espectàculos creemos tendenciosa la actitud del gobierno, con el “criterio” que salen a inspeccionar muchas salas de teatro ya deberìan haber cerrado.
    Un vez màs creo que la ciudadanìa tendrìa que defender su derecho uniendose a la protesta de los artistas.
    Cuentan con nuestros espacios para que le digamos al pùblico lo que sea necesario para crear y despertar la conciencia.
    Los saludo y felicitaciones por la lucha. Si logramos que se diera marcha atràs con la Ley del Mùsico, tenemos que pelear por esto.
    Con afecto
    Liliana Rojas

  2. Pingback: A modo de balance: cromañón, el festival de jazz y la nueva gestión « Jazz Club Argentina

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